UN ARTICULO
¡DESPERTANDO EL GUERRERO INTERIOR!
¿Vivimos una época de crisis? ¿Siempre ha sido así? Me atrevería a decir que si, que siempre ha habido eso que llamamos crisis y que siempre la va haber, porque siempre van a darse cambios (es la dinámica de la vida) y siempre también para crear algo nuevo, que es la condición de un universo evolutivo, van a existir tres fuerzas una que afirme, una que niegue o resista, y una tercera que neutralice o concilie, por tanto siempre van a haber vacíos que llenar, “problemas” que solucionar, resistencias que vencer, “crisis” que superar.
Individualmente, el ser humano, no admite como natural la fuerza de resistencia o segunda fuerza, y en vez de verla como una fuerza que contribuye a la creación de lo nuevo, la ve como “las terribles dificultades que la vida conlleva”, “la gran injusticia”, “el gran problema” ... endureciendo y agravando así condición de su existencia.
De otro lado, como dijimos, el ser humano entra en “crisis” cada vez que los cambios se acentúan, aunque en honor a la verdad esta época no es común, no es una época de cambios como se le ha dado en llamar sino más bien se trata de algo mayor: un cambio de época.
Este cambio de época supone acentuación de la “crisis” por tanto de las oportunidades, que es el espacio donde se gesta lo nuevo.
Por ello, hoy como nunca sentimos que a pesar de las limitaciones y amenazas que nos asedian y nos asfixian, el ámbito de las posibilidades (para lo bueno y lo malo) se ha ampliado de tal modo que vivimos en el desconcierto, como que no estábamos preparados para este cambio de época.
Qué hacer? En tiempos como estos, debemos de hacer acopio de nuestras fuerzas, mas que nunca, necesitamos despertar la fuerza interior, la capacidad infinita, el poder que cada uno de nosotros tienen dentro de si, no obstante, es necesario decir que esta fuerza sólo se manifestará si actuamos con perseverancia con determinación, con optimismo, con entereza, con honor, es decir, como verdaderos GUERREROS.
El término guerrero para el que libra lucha interior es tan antiguo como el hombre, el héroe es un arquetipo que subyace en el propio interior, la batalla librada por Arjuna en el Baghavad Gita que sintetiza el pensamiento védico, se trata de la conquista del SI MISMO.
El arte de la guerra interior o espiritual ha florecido en todas las épocas y latitudes. Tiene más de cinco mil años de historia y la primera tradición del guerrero espiritual apareció en como dijimos, en la India aún antes del Baghavad Gita.
Desde hace más de cinco milenios, el guerrero espiritual de la India ponía las condiciones y los métodos para acrecentar la consciencia, ampliar la comprensión, desarrollar la semilla de iluminación y procurarle el significado más alto a la existencia.
Desde otra perspectiva tenemos el BUSHIDO, literalmente traducido como BUSHI: GUERRERO - DO: CAMINO “El Camino del Guerrero”. Este era un modo de vida y un código para el Samurái.
El Bushido pone el énfasis en elevados valores internos Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modal refinado, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto.
En la era actual, en toda es epopeya extraordinaria que es la saga del Don Juan de Carlos Castaneda, se dice claramente que buscar la perfección del espíritu es la única tarea digna de un GUERRERO.
En esta cosmovisión (Tolteca - Nawua) se habla del guerrero como alguien impecable, carente de rutinas y apegos, con total ausencia de quejas y sin sentido de importancia (vanidad).
Para nosotros, y en nuestro propio espacio-tiempo histórico, entendemos al GUERRERO como aquel Ser Humano que además de luchar por la conquista y superación de Si mismo lucha también por construir un mundo mejor, actuando con honor, de manera impecable, valerosa y eficaz.
En la terminología de la era post moderna, lo más próximo al guerrero sería un “Entrepreneuer” o emprendedor pero que creemos debe poner más énfasis en su desarrollo interno y espiritual para así lograr una armonía entre la “conquista del mundo” y la “conquista de si mismo”.
Pues exagerar el acento en la conquista del mundo exterior descuidando el Desarrollo del Ser, como, Centrarse en Si mismo descuidando el accionar en el mundo son dos extremos que de uno u otro modo acarrean vacío, infelicidad, sin sentido y sufrimiento de un lado y pobreza, miseria y dolor.
Recordemos que el único poder que sustentamos no es otro que el que está dentro de nosotros mismos, y es nuestra energía espiritual que alimenta nuestros pensamientos, palabras y acciones.
Combatir contra las adversidades, por ejemplo, le corresponde al guerrero interior. Él nos muestra el sendero de la lucha y la superación. Él encarna la disciplina, el entendimiento, y el respeto a las leyes universales porque las conoce. Puede el a veces perder una batalla, pero nunca perderá la guerra.
Es probable que se debilite cuando si no entramos en contacto con, si no lo alimentamos con nuestro apoyo y comprensión, pero su poder está conectado con la esencia porque él también es esencia de nuestra alma. Él nos lleva al triunfo sobre nuestras debilidades porque nos las muestra, nos ayuda a aceptarlas y lucha para que sean transformadas, y así recuperemos la energía contenida en esa parte oscura de nuestra alma. Él nos abre el sendero del equilibrio y la armonía.
Finalmente considero necesario aclarar y hacer justicia que cuando hablamos de Guerrero nos estamos refiriendo tanto a varones como a mujeres, en todo caso sépase que este escrito esta dedicado a las mujeres, que son las mejores guerreras que conozco.
C.2009 – Lima -Perú
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